Estoy escribiendo un libro. Es un libro que pretende ayudar a las personas. Trata acerca de los hombres y de las mujeres, de por qué somos tan diferentes y nos necesitamos tanto.
Llevo meses hablando con mis alumnos (para los que no lo sepáis enseño inglés a adultos). Les he preguntado sus opiniones y sus puntos de vista. Todo lo que me contaban era tan interesante que decidí plasmarlo en un libro. Porque al fin y al cabo hombres y mujeres pasamos muchas horas juntos, en el trabajo, en nuestras familias... sin embargo no creo que dediquemos mucho tiempo a comprendernos.
Por ejemplo:
has tenido un día muy largo. Mucho trabajo, problemas en el trabajo... y llegas a casa cansadísimo/a y agobiado por el estrés. ¿Qué es lo que haces para calmar la sensación de estrés?.
La mayoría de los hombres contestaban que necesitarían tranquilidad. Sentarse a poder ser solos o desconectar viendo la tele.
Las mujeres estaban de acuerdo en que hablar de sus problemas les ayudaría a tranquilizarse.
Ahora imagínate un matrimonio que llega a casa después de un día muy duro. La mujer va a querer hablar, mientras que el marido va a querer estar sólo.
¡Eso es una bomba de relojería!
Probablemente uno de los dos cederá, o bien el marido escuchará a su mujer o bien la mujer llamará a su mejor amiga para contárselo y le dejará el sofá y el mando de la tele al marido.
Me encanta que Jochen me escuche después de un día duro, pero también sé que es mejor esperar a que él haya desconectado durante un rato. Entender estas cosas nos ha ayudado a los dos en nuestro matrimonio.